Tus defensas trabajan cada día. Cuídalas
durante todo el año
El sistema inmunitario no se activa únicamente cuando aparece un resfriado. Es una red compleja que trabaja de forma continua para mantener el equilibrio del organismo.
Los cambios de estación, la luz, la temperatura y los hábitos diarios pueden influir en las necesidades del cuerpo.
Por eso, cuidar tus defensas no consiste sólo en actuar en momentos puntuales, sino en acompañar su correcto funcionamiento con hábitos mantenidos en el tiempo.
¿Qué necesita tu sistema inmunitario para
funcionar con normalidad?
1 · Equilibrio
Debe responder cuando es necesario y regular esa respuesta adecuadamente.
2 · Nutrientes disponibles
Necesita disponer de determinados nutrientes para poder llevar a cabo sus funciones con normalidad: vitaminas y minerales como la vitamina C, la vitamina D o el zinc .
3 · Protección celular
Al defenderte, tus propias células generan radicales libres. Un buen equilibrio antioxidante contribuye a protegerlas del daño oxidativo.
Cuando cambia la estación,
tu cuerpo también lo nota.
- Menos horas de luz: con la llegada del otoño tienes menos exposición al sol, lo que puede reducir la síntesis natural de vitamina D, un nutriente que contribuye al funcionamiento normal del sistema inmunitario.
- Cambio de hora y nuevos ritmos: tu reloj interno necesita unos días para adaptarse. Si el descanso se resiente, tus defensas también lo notan: dormir bien es una de las bases de un sistema inmunitario en equilibrio.
- Más tiempo en espacios cerrados: con la llegada del frío, pasas más tiempo en espacios cerrados como la oficina, el transporte o casa. Una menor ventilación y una mayor proximidad entre personas
pueden favorecer la circulación de virus respiratorios
Tres pilares para cuidar tu sistema inmunitario
Plato variado
Suma frutas y verduras de colores distintos. Aportan vitaminas, minerales y compuestos antioxidantes con los que trabajan tus defensas.
Luz y descanso
Sal a la luz natural a media mañana y mantén horarios de sueño estables. Ayuda a tu reloj interno tras el cambio de hora y favorece la síntesis de vitamina D.
Movimiento y pausas
Camina a diario y reserva unos minutos para desconectar. La actividad regular acompaña la función inmunitaria, y el estrés sostenido también pasa factura.
La base está en los hábitos. Pero en determinados momentos, aportar nutrientes específicos puede ayudar a cubrir necesidades concretas y acompañar la función inmunitaria.
Tu rutina de defensas
El sistema inmunitario funciona en diferentes niveles. Por eso, esta rutina combina Zinc Plus, Vitamina D3 + K2 y Vita C 500, tres nutrientes que actúan en procesos diferentes relacionados con la función inmunitaria y la protección celular.
Tres nutrientes para acompañar la función inmunitaria.
Zinc Plus
Defensas
- Respuesta y recuperación: Ayuda al sistema inmunitario a responder desde el primer momento frente a agentes externos (inmunidad innata) y acorta los días de enfermedad.
- Protección antioxidante: Ayuda a proteger las células frente al daño oxidativo causado por los radicales libres.
- Fácil absorción: Combina OptiZinc® y picolinato de zinc, dos formas seleccionadas por su buena biodisponibilidad, junto con 1 mg de cobre para completar la fórmula.
Vitamina D3 + K2
Función inmunitaria
- Apoyo inmunitario: La vitamina D contribuye al funcionamiento normal del sistema inmunitario.
- Mantenimiento óseo: combina vitamina D3 y vitamina K2 (MK-7), que contribuyen al mantenimiento de los huesos en condiciones normales.
- 1.000 UI de vitamina D3 al día: aporta 25 µg, en una dosis pensada para facilitar su incorporación diaria.
Vita C 500
Protección antioxidante
- Protección antioxidante: contribuye a proteger las células frente al daño oxidativo y a reducir el cansancio y la fatiga.
- Apoyo inmunitario: contribuye al funcionamiento normal del sistema inmunitario.
- 500 mg de vitamina C: en forma de ácido L-ascórbico, en una cantidad pensada para facilitar su incorporación diaria.
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Completa tu protocolo de defensas
Combina los tres productos para acompañar la función inmunitaria y el cuidado diario de tus defensas.
Saber más, para temer menos y elegir mejor.
Fórmulas desarrolladas por IVB Wellness Lab, laboratorio fundado por la Dra. Isabel Viña Bas, con criterio médico y evidencia científica.
Disponibles también en más de 2.800 farmacias, donde tu farmacéutico puede ayudarte a valorar qué necesitas.
Preguntas frecuentes
1. ¿Puedo tomar los tres productos juntos a diario?
Sí. Zinc Plus, Vitamina D3+K2 y Vita C 500 forman parte de nuestra Línea Esencial. Están formulados con dosis fisiológicas, es decir, cercanas a lo que el organismo utiliza en su día a día. Por eso pueden convivir en una misma rutina sin competir entre sí y sin sobrecargar las vías de absorción, siempre que respetes la dosis recomendada.
2. ¿Cuándo empezaré a notar algo?
Los micronutrientes no funcionan como un medicamento de acción rápida: su efecto se construye con constancia. La vitamina C y el zinc contribuyen a proteger las células frente al daño oxidativo desde que empiezas a tomarlos. En el caso de la vitamina D, los niveles en sangre suelen tardar entre 3 y 4 semanas de uso diario en estabilizarse. Lo importante no es notar un cambio brusco, sino mantener la rutina.
3. ¿Por qué Zinc Plus incluye cobre?
El zinc y el cobre comparten la misma "puerta de entrada" en el intestino. Si se toma zinc durante mucho tiempo sin cobre, el zinc puede ir desplazándolo, y a la larga aparecer un déficit de cobre que se manifiesta con cansancio o defensas más bajas. Por eso añadimos 1 mg de cobre: para mantener el equilibrio entre ambos minerales y que puedas tomar Zinc Plus de forma continuada con tranquilidad.
4. ¿El café o el té afectan a Zinc Plus?
Pueden hacerlo. Los taninos y polifenoles del café y del té se unen al zinc y dificultan su absorción. Si puedes, deja 1 o 2 horas entre ambos, y haz lo mismo con suplementos ricos en calcio. No hace falta renunciar al café: basta con ajustar el momento.
5. Vengo del verano y tomo el sol: ¿necesito vitamina D?
Es una duda muy habitual. A partir de octubre, en latitudes como la de España, el sol llega más inclinado y la radiación que la piel necesita para fabricar vitamina D disminuye mucho. A eso se suma que las reservas del verano se van gastando en pocas semanas. Por eso conviene valorar la suplementación en los meses de menos luz, idealmente con una analítica que oriente tu punto de partida.
6. ¿Por qué Vita C 500 aporta 500 mg y no 1.000?
Porque más no es mejor: mejor es mejor. El intestino absorbe la vitamina C mediante transportadores que tienen un límite. A partir de cierta dosis se saturan, y el exceso se elimina por la orina. Con 500 mg de ácido L-ascórbico por toma hay un buen aprovechamiento sin sobrecargar al organismo. Si lo necesitas, es más eficaz repartir la dosis a lo largo del día que concentrarla en una sola toma.
Cuidar tus defensas no va de hacerlo todo, sino de sostener lo que puedes mantener.
Ver la rutina de defensasLos complementos alimenticios no deben utilizarse como sustituto de una dieta variada y equilibrada ni de un estilo de vida saludable.
