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EP 126. Todo lo que debes saber del embarazo: Guía completa con una matrona - Naza Olivera

EP 126. Todo lo que debes saber del embarazo: Guía completa con una matrona - Naza Olivera

El embarazo y el posparto están llenos de cambios, dudas y mensajes contradictorios. En este episodio, Naza Olivera, matrona y consultora internacional de lactancia, aborda con claridad temas como los cambios físicos y emocionales, la nutrición en el embarazo, la diabetes gestacional, el parto, la epidural y el cuidado de la madre tras el nacimiento, desde la evidencia y la experiencia clínica.
EP 14. Tiroides: Todas Tus Dudas Resueltas.

EP 14. Tiroides: Todas Tus Dudas Resueltas.

Hipotiroidismo Autoinmune: Nódulos, Alimentación, Fertilidad y Embarazo Hola, soy la Dra. Isabel Viña Bas, médica y Directora Científica de IVB Wellness Lab. La tiroides es una glándula pequeña, pero sus hormonas intervienen en procesos que afectan a todo el organismo. Cuando su funcionamiento se altera, sobre todo cuando hay un hipotiroidismo autoinmune de por medio, aparecen dudas sobre los nódulos, la medicación, los anticuerpos, la alimentación o la fertilidad. Lo primero es diferenciar la estructura de la función. Tener nódulos tiroideos no significa necesariamente tener hipotiroidismo o hipertiroidismo, y al revés: puedes tener una alteración funcional sin que exista ningún nódulo. En consulta me hacen las mismas preguntas una y otra vez: qué hacer con los nódulos, por qué el yodo importa tanto, qué tiene que ver el sistema inmunitario, con los anticuerpos tiroideos de por medio, cuándo hace falta empezar con Eutirox, qué pasa después de una tiroidectomía y cómo se cruza todo esto con la menopausia, la fertilidad o el sistema digestivo. Si llevas tiempo dándole vueltas al cansancio que no acaba de explicarse, esto te va a servir. ¿Por qué son tan frecuentes los nódulos tiroideos? Muchísimo más de lo que la gente cree. En una ecografía se encuentran nódulos en la tiroides en hasta seis de cada siete personas, casi el 80 % de la población. Al palpar el cuello se detectan muchos menos, porque para notarlos suelen necesitar al menos medio centímetro o un centímetro. Una de sus causas principales es la falta de yodo en la alimentación. La tiroides necesita yodo para producir las hormonas T3 y T4, y cuando no recibe suficiente, aumenta de tamaño intentando compensarlo. Conviene tener claro que los nódulos hablan de la estructura de la glándula, mientras que el hipo o el hipertiroidismo hablan de su función. Son dos cuestiones distintas y hay que valorarlas por separado. Cuánto yodo necesita la tiroides y qué fuentes elegir La cantidad recomendada de yodo está entre 150 y 300 microgramos al día. Una forma sencilla de conseguirlo es usar sal yodada fina en el día a día. La sal marina, la sal en escamas y la sal del Himalaya no sirven para este objetivo, no aportan la cantidad de yodo que necesitas. También lo encuentras en huevos, lácteos y mariscos. Las algas, en cambio, no son una fuente recomendable, porque la cantidad de yodo que contienen varía muchísimo de un producto a otro y es difícil saber cuánto estás tomando realmente. Si tienes hipotiroidismo, sí debes tomar yodo, por ejemplo con un complemento como IVB TyroEnergy, que lo combina con selenio para apoyar la función tiroidea. Solo está contraindicado si existe hipertiroidismo o si ya no tienes glándula tiroides por una tiroidectomía. Además, tomar entre 600 y 800 mg de mioinositol al día parece ayudar a reducir el tamaño de los nódulos ya existentes. ¿Qué relación existe entre el hipotiroidismo autoinmune y la gastritis autoinmune? El hipotiroidismo autoinmune puede ir de la mano de la gastritis autoinmune. Esta combinación forma parte de lo que se conoce como síndrome poliglandular autoinmune de tipo 3. Cuando tienes una enfermedad autoinmune, tienes más papeletas para desarrollar otra. Lo digo también por experiencia propia: yo tengo hepatitis autoinmune y esclerosis múltiple, así que sé de lo que hablo cuando digo que estas cosas tienden a ir en grupo. En la gastritis autoinmune, los anticuerpos atacan las células parietales del estómago. Al destruirlas, baja la producción de ácido, de pepsinógeno (necesario para digerir las proteínas) y de factor intrínseco, imprescindible para absorber la vitamina B12. Esto puede traducirse en malas digestiones, porque las proteínas no se digieren bien, y también en acidez. Muchas veces esa acidez se trata con omeprazol, pero el problema real es justo el contrario, la falta de ácido, y el medicamento puede empeorarlo. También puede aparecer un déficit de vitamina B12. Su falta puede provocar pérdida de ánimo y una demencia reversibles, pero también una degeneración de la médula que afecta a la estabilidad y a la capacidad de caminar, y esa parte ya no es reversible. Para confirmar la gastritis autoinmune, el médico tiene que pedir los anticuerpos anticélulas parietales y los anticuerpos anti-factor intrínseco. Hipotiroidismo autoinmune y gluten: ¿hay que eliminarlo siempre? Tener hipotiroidismo autoinmune no te obliga a eliminar el gluten si los anticuerpos de celiaquía te salen negativos. Lo primero, siempre, es descartar con una analítica que exista una enfermedad celíaca real. Si notas fatiga, distensión abdominal o diarrea, puedes hacer una prueba empírica: retirar el gluten durante dos semanas y ver si mejoras. Si pasadas esas dos semanas no notas ningún cambio, vuelve a introducirlo. Una dieta sin gluten es dura y cara, y además genera bastante ansiedad social, como bien saben las personas celíacas que tienen que seguirla sí o sí. Puede que exista una sensibilidad no celíaca al gluten o al trigo, en la que otros anticuerpos que la ciencia todavía no sabe detectar atacan el intestino de forma autoinmune. Por eso, cuando no hay celiaquía confirmada, la decisión depende de tus síntomas y de cómo respondas durante la prueba. ¿Se puede revertir el hipotiroidismo autoinmune y dejar el Eutirox? Cuando el hipotiroidismo ya está establecido y la glándula está parcialmente destruida, el daño no se puede revertir. La levotiroxina, la conocemos casi todas como Eutirox, aporta la hormona que la tiroides ya no puede fabricar sola. En el hipotiroidismo autoinmune, los anticuerpos destruyen la glándula poco a poco. En algunas personas ese proceso dura dos años, en otras diez o veinte. El abordaje médico tradicional suele ser reactivo: esperar a que la glándula falle del todo y entonces recetar Eutirox. Yo prefiero intentar enlentecer la destrucción y aliviar síntomas mientras tanto, combinando mioinositol y selenio. La pauta que suelo recomendar es tomar entre 600 y 800 mg de mioinositol junto con selenio, a mediodía. Cómo ayudan el mioinositol y el selenio a la función tiroidea El mioinositol reduce los anticuerpos y hace que la tiroides sea más sensible a las órdenes que le llegan desde el cerebro a través de la TSH. Me gusta decir que le da a la glándula un oído más fino para escuchar esas señales. El selenio, por su parte, ayuda a convertir la T4 inactiva en T3 activa dentro de las células. Esta combinación también puede mejorar síntomas como el dolor articular o la niebla mental. Los anticuerpos no se quedan rondando solo la tiroides, viajan por el organismo y generan inflamación en otros tejidos. En resumen, la idea es enlentecer el proceso autoinmune, bajar los anticuerpos y conseguir que las hormonas tiroideas ejerzan bien su función dentro de las células. ¿Por qué importan también los anticuerpos tiroideos y no solo la TSH? Hay un enfoque clásico que dice que el nivel de anticuerpos tiroideos da igual mientras la TSH esté dentro del rango. No estoy de acuerdo con esa idea, y lo digo abiertamente. No es lo mismo tener 300 anticuerpos que 4.000. Imagina 300 soldados dando portazos contra una puerta: la van a romper mucho antes que un solo soldado de 1,10 metros golpeándola. Cuantos más anticuerpos hay, más rápida es la velocidad de destrucción de la tiroides, y también aumenta la inflamación que circula por el resto del organismo. Por eso la TSH no es el único dato que hay que mirar. El nivel de anticuerpos te dice con qué intensidad está atacando el sistema inmunitario a la glándula. Qué ocurre después de una tiroidectomía total La tiroides puede extirparse por completo por un cáncer, un bocio muy grande o un hipertiroidismo que no se controla. Después de la operación necesitas tomar levotiroxina. Aun así, muchas pacientes me cuentan que no vuelven a sentirse igual de bien. Es habitual que ganen una media de tres kilos que se quedan ahí, crónicos, y que cuestan mucho de perder. Esto pasa porque el Eutirox aporta una cantidad fija de T4. Antes de la cirugía, la tiroides fabricaba además alrededor de un 20 % de hormona T3 activa, y lo hacía ajustándola segundo a segundo, de forma inteligente. La T3 no se administra directamente porque tiene una vida media muy corta y habría que tomarla tres veces al día. Selenio, mioinositol y coenzima Q10 después de una tiroidectomía El selenio y el mioinositol también sirven en personas sin tiroides. El selenio potencia la conversión de la T4 del Eutirox en T3 activa, y el mioinositol ayuda a que esa T3 se mantenga activa más tiempo. Después de una tiroidectomía por cáncer papilar, se puede añadir también coenzima Q10. La combinación de selenio, mioinositol y CoQ10 ayuda a que la hormona de la medicación se active y haga bien su efecto dentro de las células. La pauta que suelo recomendar es tomar el Eutirox con vitamina C en ayunas y esperar 45 minutos antes de comer. El combo de selenio y mioinositol va a mediodía, mientras que la vitamina D3+K2 y el magnesio pueden tomarse con la comida o la cena. Cómo cuidar la cicatriz tras una cirugía de tiroides La tiroidectomía deja una cicatriz en el cuello, una zona que se mueve cada vez que tragas. Durante las primeras semanas van bien los geles de silicona, como Kelo-cote o Trofolastín. Después, puedes pasar a cremas cicatrizantes como Cicaplast o Cicalfate durante dos o tres meses. Durante todo el proceso, mantén una protección solar estricta para cuidar cómo evoluciona la cicatriz. Hipertiroidismo y enfermedad de Graves: ¿se pueden curar? El hipertiroidismo puede venir de un nódulo aislado o de la enfermedad de Graves. En Graves, los anticuerpos estimulan de más a la glándula y la hacen producir demasiada hormona. Esos anticuerpos también pueden atacar los músculos y los tejidos de los ojos, provocando oftalmopatía: ojos saltones y picores bastante intensos. Cuando el hipertiroidismo viene de un nódulo aislado, se puede tratar y curar quemándolo con yodo radioactivo. En la enfermedad de Graves hay tres caminos: fármacos antitiroideos en ciclos de hasta dos años, yodo radioactivo o cirugía para quitar la tiroides. El yodo radioactivo está contraindicado si hay afectación ocular. La cirugía está especialmente indicada cuando la persona busca embarazo o tiene una oftalmopatía grave. Qué complementos ayudan en el hipertiroidismo En el hipertiroidismo se usan selenio, L-carnitina, quercetina y N-acetilcisteína. Estos nutrientes ayudan a reducir síntomas como los temblores, las palpitaciones y las diarreas, y también frenan el desarrollo de la enfermedad ocular asociada a Graves. Aquí, al revés que en el hipotiroidismo, el yodo está contraindicado: una tiroides hiperactiva no necesita más materia prima para fabricar hormonas. Menopausia y tiroides: por qué los síntomas pueden coincidir La menopausia no estropea directamente la función tiroidea. Las dos son consecuencias del envejecimiento, cada una por su lado. Evolutivamente, el cuerpo humano no estaba pensado para vivir más de 40 años. A partir de los 45, la mayoría de las hormonas empieza a bajar por el cansancio de los órganos, incluidos los ovarios y la tiroides. También baja la vitamina D y la aldosterona. Las únicas hormonas que suben con la edad son el cortisol y la insulina, y por eso aparece más resistencia a la insulina, más grasa en el abdomen, más hipertensión y más dolores musculares. Para que la tiroides funcione bien y evitar síntomas como fatiga, colesterol alto o niebla mental, hay que asegurar entre 150 y 300 microgramos diarios de yodo y sumar selenio, zinc, vitamina C y mioinositol. Estos nutrientes hacen que la tiroides sea más sensible a los avisos que le llegan desde la hipófisis y ayudan a que las hormonas se activen dentro de las células. Perimenopausia con hipotiroidismo: cómo tomar el Eutirox Si tienes hipotiroidismo, sigue el mismo abordaje que te comento para la perimenopausia y mantén tu tratamiento con Eutirox. En esta etapa cambia la composición corporal y es normal ganar entre tres y cinco kilos. Puede que por eso haga falta subir un poco la dosis de hormona. Para absorberlo mejor, toma el Eutirox con vitamina C en ayunas y espera 45 minutos antes de desayunar. En la perimenopausia también recomiendo isoflavonas de soja. Actúan como estrógeno en la piel, el cabello y el hígado, ayudando a bajar el colesterol, y como antiestrógeno en la mama, así que las pueden tomar incluso pacientes con cáncer de mama que están con tamoxifeno. El 5-HTP y el extracto de azafrán ayudan a controlar los antojos de dulce, el nerviosismo y los sofocos porque elevan la serotonina. Para el dolor articular, uso condroitina. Hipotiroidismo, fertilidad y TSH: por qué influyen en todo el proceso Tanto el hipotiroidismo como el hipertiroidismo pueden bloquear la ovulación y empeorar la calidad del ovocito. El hipotiroidismo eleva la prolactina, y eso reduce la fase lútea y baja la progesterona que el embrión necesita para implantarse. Los anticuerpos también llenan el líquido folicular de inflamación y estrés oxidativo, y pueden provocar microabortos. En vez de un entorno tranquilo, tipo música chill out, el ovocito se encuentra en un ambiente agresivo, más parecido a una música tecno constante que le dificulta todo el proceso de fecundación. Si estás buscando embarazo, recomiendo un complemento prenatal con selenio y subir el mioinositol hasta cuatro gramos. La TSH debe estar por debajo de 2,5. Si está entre 2,5 y 4 y no hay anticuerpos, normalmente no se trata con Eutirox. Si hay anticuerpos o la TSH supera 4, hace falta medicación para lograr el embarazo. Anticuerpos tiroideos elevados cuando buscas embarazo Alrededor de un 15 % de las mujeres con función tiroidea normal tiene anticuerpos tiroideos anti-TPO o anti-TG elevados, y eso aumenta la tasa de abortos espontáneos en el primer trimestre. Los anticuerpos atacan la tiroides y descuadran los picos hormonales necesarios para ovular y fecundar. Además circulan por la sangre y atacan localmente los ovarios y las trompas, generando inflamación y radicales libres. Así destruyen esa burbujita antioxidante que resulta vital para el desarrollo del embrión. Para reducir estos anticuerpos recomiendo tomar mioinositol y selenio juntos. La dosis habitual de mioinositol es de 600 a 800 mg, pero en búsqueda de embarazo sube hasta cuatro gramos para mejorar la señal de la FSH. La de selenio se mueve entre 75 y 100 microgramos. Mioinositol y selenio actúan de forma sinérgica para reducir tanto los anticuerpos tiroideos como otros anticuerpos autoinmunes. Yodo en el embarazo cuando existe hipotiroidismo Durante el embarazo, si tienes hipotiroidismo no solo puedes tomar yodo, tienes que hacerlo: las necesidades casi se duplican, hasta unos 300 microgramos al día. Hasta la semana 12 de gestación, el bebé todavía no fabrica su propia hormona tiroidea. Depende completamente de la madre. A partir de la semana 12, el hígado del bebé empieza a producir tiroglobulina, pero necesita el yodo de la alimentación materna para fabricar sus propias hormonas. Sin suficiente yodo se compromete de forma seria la viabilidad del embarazo y el neurodesarrollo del bebé. Qué alimentación seguir si tienes hipotiroidismo No existe una dieta estricta y universal que todo el mundo con hipotiroidismo tenga que seguir. En redes sociales hay bastante sectarismo alrededor de este tema. El gluten solo hay que quitarlo de forma obligatoria si existe enfermedad celíaca. Si tienes hipotiroidismo autoinmune y notas hinchazón o fatiga, puedes probar a retirarlo dos semanas para ver si hay sensibilidad no celíaca. Si lo toleras bien, sigue tomándolo sin miedo. El yodo, en cambio, debe formar parte de tu alimentación si tienes hipotiroidismo. Pedirle a una tiroides lenta que fabrique hormonas sin darle yodo es como pedirle un bizcocho de chocolate a alguien sin darle chocolate. La sal yodada sigue siendo una de las formas más sencillas de asegurarte ese aporte. Alimentos que conviene limitar o evitar en el hipotiroidismo No abuses de las verduras crucíferas, como el brócoli o la coliflor, porque disminuyen la captación de yodo por parte de la glándula. También conviene evitar de forma estricta la yuca, la mandioca o la casava, porque reducen esa captación de yodo y además aumentan la eliminación de hormonas tiroideas por las heces. Tampoco recomiendo el ayuno ni las dietas bajas en carbohidratos en el hipotiroidismo. Las dos reducen la activación de la T4 en T3, bajan la tasa metabólica basal y empeoran la fatiga y la niebla mental. Hipotiroidismo subclínico: cuándo se empieza a medicar El hipotiroidismo subclínico es la fase previa al hipotiroidismo. La hipófisis nota que la tiroides se está frenando y sube la TSH por encima de 4 para insistir más, aunque las hormonas tiroideas todavía estén dentro de lo normal. En hombres y mujeres que no están embarazadas, se suele empezar a medicar cuando la TSH supera 4,2, sobre todo si hay síntomas o factores de riesgo cardiovascular como el colesterol alto. Entre los 50 y los 60 años, si no hay factores de riesgo, se puede esperar hasta que la TSH llegue a 10 antes de dar levotiroxina. En mujeres embarazadas o que buscan embarazo, la medicación empieza a partir de una TSH de 2,5, sobre todo si los anticuerpos son positivos. ¿Qué relación existe entre el hipotiroidismo y el SIBO? El hipotiroidismo y el sobrecrecimiento bacteriano, el SIBO, van más unidos de lo que parece. La T3 se encarga de contraer el músculo de los más de ocho metros del tubo digestivo. Cuando falta, disminuye el movimiento intestinal y aparece el estreñimiento. Además, el hipotiroidismo baja la producción de ácido en el estómago, y el ácido es un antibacteriano natural potente. Si hay menos ácido, el intestino se mueve menos (o encima tomas protectores gástricos como omeprazol), y entonces las bacterias no mueren y se quedan estancadas en la parte alta del intestino. Esas bacterias sobrecrecen y roban nutrientes. Puede aparecer un déficit de vitamina B12 y, en paralelo, un exceso de ácido fólico producido por las propias bacterias. Síntomas del SIBO y cómo reparar la barrera intestinal El sobrecrecimiento bacteriano puede dar distensión abdominal, gases, diarrea y rosácea. Las bacterias producen sustancias que dañan la barrera intestinal y generan pequeños agujeritos, lo que da lugar al intestino permeable. También rompen las enzimas y los transportadores del borde en cepillo. Como consecuencia, es posible desarrollar de golpe intolerancia a la lactosa o a la fructosa. El abordaje pasa por usar un antibiótico, médico o herbáceo, y reparar la barrera intestinal con glutamina, zinc carnosina, quercetina y probióticos. ¿Hay que tomar el Eutirox siempre a la misma hora? Es recomendable tomar la levotiroxina a la misma hora cada día, pero no es estrictamente necesario si algún día no puedes madrugar o se te olvida. La levotiroxina tiene una vida media muy larga, se queda en el organismo unos siete días. Por eso, si un día cambias la hora o te saltas la dosis, no sucede nada grave. Incluso puedes tomar la dosis olvidada junto con la del día siguiente. Cómo entender la salud tiroidea de forma completa La salud de tu tiroides no se reduce a un único valor de TSH. Hay que distinguir los nódulos de las alteraciones funcionales, mirar los anticuerpos, asegurar los nutrientes que permiten fabricar y activar las hormonas, y adaptar el tratamiento a cada etapa de tu vida. El yodo aporta la materia prima. El selenio ayuda a transformar la T4 en T3 activa. El mioinositol mejora la sensibilidad de la glándula a las señales del cerebro y ayuda a bajar los anticuerpos. También hay que entender la relación de la tiroides con el estómago, el intestino, la fertilidad, el embarazo y la menopausia. Las hormonas tiroideas actúan en todo el organismo, y cuando bajan o suben en exceso, sus consecuencias tampoco se quedan solo en el cuello. Transformar tu salud es cuestión de aplicar ciencia con constancia, día a día. Tienes en tus manos el conocimiento para comprender mejor tus analíticas, tus síntomas y las decisiones que acompañan el cuidado de la tiroides. Ojala os guste :)Para mas información ya sabéis que me tenéis en mi instagram @isabelvina dónde te comparto contenido diarioMi TikTok @isabelvinabasEn mi canal de YouTube Y los suplementos formulados por mi https://ivbwellness.com