HMB: qué es, para qué sirve y cuándo puede ayudar a conservar la masa muscular
Qué es el HMB, para qué sirve y qué dice la ciencia sobre masa muscular, pérdida de peso, entrenamiento, dosis y cómo tomarlo.
Cuando hablamos de conservar la masa muscular, dos factores son fundamentales: el entrenamiento de fuerza y una alimentación adecuada. Ambos proporcionan al músculo los estímulos y nutrientes necesarios para mantener su estructura y su función.
Sin embargo, no siempre es posible mantener estos pilares de la misma manera. Una lesión, un periodo de recuperación, una reducción de la actividad física o un proceso de pérdida de peso pueden dificultar el mantenimiento de la masa muscular.
En estas situaciones se han estudiado diferentes estrategias nutricionales que pueden ayudar a limitar su pérdida. Entre ellas se encuentra el HMB o beta-hidroxi-beta-metilbutirato, un metabolito de la leucina que participa en el metabolismo de las proteínas musculares.
Pero ¿qué sabemos realmente sobre el HMB? ¿Puede ayudar a conservar la masa muscular? ¿Tiene sentido cuando ya existe un entrenamiento de fuerza? Para responder a estas preguntas es necesario ir más allá de su mecanismo de acción y analizar qué muestran los estudios realizados en personas.
Perder músculo no es solo una cuestión de edad
La masa muscular está en constante renovación. De forma continua se sintetizan nuevas proteínas musculares mientras otras se degradan y son reemplazadas.
Cuando este equilibrio se mantiene, la masa muscular puede conservarse. Sin embargo, cuando la degradación supera de forma sostenida a la síntesis, puede producirse una pérdida progresiva de músculo.
El envejecimiento es uno de los factores que pueden favorecer este proceso, pero no es el único. La reducción de la actividad física, los periodos de inmovilización o una menor ingesta de alimentos durante determinadas etapas de enfermedad o recuperación también pueden contribuir a la pérdida muscular.
Algo similar puede ocurrir durante un proceso de pérdida de peso. Cuando reducimos la energía de la dieta, buscamos principalmente disminuir la masa grasa, pero parte del peso perdido también puede proceder de la masa libre de grasa si no se presta atención al entrenamiento, la actividad física y la alimentación.
Por eso, cuando hablamos de pérdida de peso, no solo importa cuánto peso se pierde, sino qué parte corresponde a grasa y qué parte a masa muscular.
¿Qué es el HMB y qué relación tiene con la leucina?
El HMB es un metabolito de la leucina, uno de los aminoácidos esenciales que forman parte de las proteínas. Nuestro organismo produce HMB de forma natural durante el metabolismo de la leucina, aunque solo una pequeña parte de esta termina convirtiéndose en HMB.
En suplementación, el HMB puede encontrarse en diferentes formas. Una de las más utilizadas en investigación es el Ca-HMB o beta-hidroxi-beta-metilbutirato de calcio, que corresponde a la sal cálcica del HMB.
Esta diferencia es importante porque algunos estudios expresan la dosis en cantidad de Ca-HMB y otros en cantidad de HMB. Por tanto, ambas cifras no deben considerarse automáticamente equivalentes.
El interés por el HMB en el ámbito de la salud muscular se relaciona con su posible influencia sobre el recambio de las proteínas musculares, un proceso continuo en el que se sintetizan nuevas proteínas y se degradan aquellas que ya no son necesarias o están dañadas.
En un pequeño estudio metabólico realizado en humanos, una dosis aguda de HMB aumentó la síntesis de proteínas musculares y redujo simultáneamente su degradación.
Estos resultados aportan una base fisiológica para estudiar el HMB en situaciones en las que existe riesgo de pérdida muscular. Sin embargo, hay que diferenciar entre modificar el metabolismo proteico durante unas horas y demostrar una capacidad para conservar más masa muscular durante semanas o meses.
Por eso, para valorar su utilidad real debemos fijarnos especialmente en los estudios realizados durante periodos más prolongados y en las características de las personas que participaron en ellos.
¿Qué dice la ciencia sobre el HMB y la masa muscular?
La evidencia disponible no ofrece una respuesta única. Los resultados parecen depender de factores como la edad, el nivel de actividad física, la alimentación, la situación de partida y la existencia o no de un estímulo de entrenamiento.
Personas mayores y baja masa muscular
Las personas mayores son uno de los grupos en los que más se ha estudiado el HMB.
Una revisión que agrupó nueve estudios con 448 participantes encontró una señal favorable sobre la masa libre de grasa. Sin embargo, al analizar los estudios según incluyeran o no ejercicio, la mejoría se observó principalmente en aquellos que no incluían una intervención de ejercicio. Cuando el HMB se añadía a un programa de entrenamiento, no se observó un cambio adicional claro en la masa libre de grasa.
Estos resultados deben interpretarse con cautela. Los estudios incluidos no eran completamente homogéneos: algunos utilizaban HMB de forma aislada y otros lo combinaban con compuestos como arginina, glutamina o lisina. Además, varios presentaban limitaciones metodológicas.

Otro estudio de un año realizado en adultos mayores con niveles insuficientes de vitamina D combinó HMB y vitamina D3. En las personas que no realizaban ejercicio se observaron algunas mejorías en determinados indicadores de fuerza y función, mientras que añadir la suplementación al ejercicio no produjo una ventaja adicional clara.
En este caso, además, el HMB se administró junto con vitamina D3, por lo que los resultados no pueden atribuirse exclusivamente al HMB.
En conjunto, la evidencia no indica que todas las personas mayores necesiten HMB. Lo que sugiere es que el contexto en el que se utiliza puede ser determinante.
Cuando la actividad se reduce o no es posible entrenar con normalidad
La inmovilización es una de las situaciones en las que se ha estudiado el posible papel del HMB, ya que la ausencia de estímulo mecánico puede acelerar la pérdida de masa muscular.
Uno de los ensayos más citados estudió a adultos mayores sometidos a diez días de reposo completo en cama y comparó 3 g diarios de Ca-HMB con placebo.
Durante ese periodo, el grupo control perdió masa magra, mientras que la pérdida media fue menor en quienes recibieron HMB.
Sin embargo, se trató de un estudio pequeño, con solo 19 participantes evaluables tras el periodo de reposo.

Por tanto, el HMB se ha estudiado como una posible estrategia para limitar la pérdida muscular durante periodos de desuso, pero la evidencia disponible en situaciones de inmovilización sigue siendo limitada y necesita confirmarse mediante estudios de mayor tamaño.
HMB durante una pérdida de peso
Cuando perdemos peso, no solo importa cuánto peso desaparece, sino también de qué tejidos procede.
Un ensayo reciente de 2026 evaluó una estrategia nutricional en 102 adultos con obesidad que siguieron una dieta con restricción energética durante 12 semanas.
El grupo de intervención recibió una fórmula que aportaba 3 g diarios de Ca-HMB y 24 g de proteína, mientras que el grupo control recibió un producto de contenido energético equivalente basado en maltodextrina.
Al finalizar el estudio, el grupo que recibió la fórmula enriquecida conservó mejor su masa muscular.
Sin embargo, estos resultados no permiten atribuir el efecto exclusivamente al HMB, ya que la intervención también aportaba proteína, fibra y otros nutrientes que no estaban presentes en el grupo control.
Lo que sí refuerza este estudio es una idea importante: durante un proceso de pérdida de peso, conservar la masa muscular debería formar parte del objetivo.

¿Tiene sentido el HMB si ya entrenas fuerza?
Cuando existe un entrenamiento de fuerza regular, el escenario cambia.
Una revisión que analizó diez ensayos realizados en adultos mayores encontró que añadir HMB al ejercicio producía, en conjunto, un efecto nulo o pequeño sobre la composición corporal, la fuerza y el rendimiento físico frente al ejercicio por sí solo.
Otro ensayo posterior llegó a una conclusión similar: las mejoras importantes en fuerza y función procedieron del entrenamiento, mientras que el HMB no potenció de forma relevante estos efectos.
Esto no significa que el HMB deje de tener actividad sobre el metabolismo muscular cuando una persona entrena.
Significa que, cuando ya existe un estímulo potente y regular de entrenamiento, el margen para obtener un beneficio adicional puede ser menor.
Por eso, entender el HMB únicamente como un suplemento para ganar más músculo simplifica demasiado su posible utilidad.
Su interés puede estar precisamente en aquellos momentos en los que conservar la masa muscular resulta más difícil.
Entonces, ¿cuándo puede tener sentido el HMB?
La evidencia disponible permite considerar el HMB como una herramienta complementaria, pero no como el elemento central del cuidado muscular.
Puede tener más sentido cuando existe preocupación por la pérdida de masa muscular y, al mismo tiempo, no es posible mantener de forma óptima el entrenamiento, la actividad física o la alimentación.
Esto puede ocurrir durante determinadas etapas de recuperación o menor movilidad, en algunas personas mayores, durante la menopausia o en procesos de pérdida de peso.
También puede suceder cuando disminuyen notablemente el apetito y la ingesta, por ejemplo, en personas tratadas con agonistas de los receptores GLP-1 o GLP-1/GIP utilizados para el tratamiento de la obesidad y el control del peso.
Asimismo, determinados tratamientos médicos y oncológicos pueden acompañarse de inflamación, menor apetito, astenia, reducción de la actividad y pérdida de masa muscular.
En estos casos, cualquier estrategia de suplementación debe plantearse de forma individualizada y coordinada con el equipo sanitario.
Por eso, la pregunta no debería ser únicamente «¿funciona el HMB?», sino «¿en qué situación estamos utilizando el HMB?».
Muscle Guard: una fórmula orientada al cuidado de la masa muscular
Muscle Guard es una fórmula orientada a complementar el cuidado de la masa muscular en aquellos momentos en los que conservarla puede resultar más difícil.
Su objetivo no es sustituir el entrenamiento de fuerza ni una alimentación adecuada, sino incorporarse como una herramienta más dentro de una estrategia global de cuidado muscular.
Su ingrediente principal es myHMB®. Cada stick aporta 3,896 g de calcio beta-hidroxi-beta-metilbutirato monohidratado, de los cuales 3 g corresponden a HMB.
Esta materia prima se ha utilizado en parte de la investigación clínica sobre HMB y cuenta con certificaciones independientes de calidad y fabricación.
La fórmula incorpora además 1 g de L-taurina AjiPure®. La taurina se encuentra en elevada concentración en el músculo esquelético y participa en diferentes procesos relacionados con su fisiología, como la regulación del volumen celular y el manejo del calcio implicado en la contracción muscular.
También se ha relacionado con la función mitocondrial y la respuesta frente al estrés oxidativo.
La taurina no es un estimulante como la cafeína, aunque sea un ingrediente habitual de algunas bebidas energéticas.
Además, Muscle Guard aporta 1.000 UI de vitamina D3V® de origen vegano y 45 µg de vitamina K2 MenaQ7 PharmaPure®.
La vitamina D contribuye al mantenimiento de la función muscular normal y a la absorción y utilización normal del calcio y el fósforo. Tanto la vitamina D como la vitamina K contribuyen, además, al mantenimiento de los huesos en condiciones normales.
De esta forma, la fórmula amplía su enfoque desde el cuidado de la masa muscular hacia el cuidado de la salud musculoesquelética.

¿Cómo y cuándo tomar Muscle Guard?
La pauta de 3 g diarios aparece con frecuencia en los estudios sobre HMB, aunque, como hemos visto, la literatura no siempre utiliza de la misma manera los términos HMB y Ca-HMB.
En el caso de Muscle Guard, la pauta indicada es un stick al día, disuelto en un mínimo de 150 ml de agua, con o sin alimentos.
Respecto al momento de la toma, no existe evidencia suficientemente sólida que permita afirmar que una hora concreta sea superior de forma general.
Por eso, cuando se utiliza diariamente, puede tomarse en el momento que resulte más sencillo de incorporar a la rutina y facilite la adherencia.
Precauciones y aspectos que conviene tener en cuenta
En los ensayos clínicos disponibles, el HMB ha mostrado generalmente una buena tolerancia. Sin embargo, muchas investigaciones se han realizado en poblaciones seleccionadas y han excluido a personas con determinadas enfermedades.
Por ello, estos resultados no deben generalizarse automáticamente a cualquier situación clínica.
Muscle Guard contiene además vitaminas D3 y K2, por lo que conviene tener en cuenta el aporte total de estas vitaminas cuando se utilizan simultáneamente otros suplementos.
En particular, las personas tratadas con antagonistas de la vitamina K, como warfarina, deben consultar con su profesional sanitario antes de utilizar suplementos que contengan vitamina K, ya que pueden interferir con el efecto del tratamiento anticoagulante.
Además, según las indicaciones del producto, está contraindicado durante el embarazo.
En situaciones como la lactancia, enfermedad renal, tratamientos oncológicos, polimedicación u otras circunstancias clínicas complejas, resulta más prudente valorar individualmente su utilización con el equipo sanitario.
Por último, cuando existe una inmovilización, una recuperación médica o un tratamiento farmacológico para perder peso, la suplementación no debería sustituir una estrategia individualizada que contemple alimentación, actividad física y situación clínica.
Preguntas frecuentes sobre el HMB
¿Qué es mejor, HMB o creatina?
No persiguen exactamente el mismo objetivo.
La creatina cuenta con un papel especialmente consolidado para mejorar la capacidad de realizar esfuerzos de alta intensidad y favorecer las adaptaciones al entrenamiento.
El HMB, por su parte, se ha estudiado desde otra perspectiva: el mantenimiento de la masa muscular en situaciones en las que existe un mayor riesgo de pérdida.
Por eso, la elección depende más del objetivo y del contexto que de considerar uno como sustituto del otro.
¿Se pueden tomar HMB y creatina juntos?
Sí, se han utilizado conjuntamente en estudios.
Sin embargo, los resultados sobre si la combinación ofrece beneficios adicionales son variables. Algunos trabajos han observado ventajas sobre determinados indicadores de rendimiento o composición corporal y otros no.
¿El HMB puede sustituir a la proteína?
No.
La proteína aporta los aminoácidos que el organismo necesita para mantener y renovar las proteínas musculares.
El HMB, por su parte, es un metabolito de la leucina y debe considerarse, cuando se utiliza, como una estrategia complementaria y no como sustituto de un adecuado aporte proteico.
¿Por qué Muscle Guard viene en stick y no en cápsulas?
Para aportar 3 g de HMB al día mediante cápsulas sería necesario tomar varias unidades, lo que puede resultar menos cómodo y dificultar la adherencia.
El formato en stick permite concentrar la dosis diaria en una sola toma, que se disuelve en agua y facilita su incorporación a la rutina.
¿Tiene sentido tomar HMB durante una pérdida de peso?
Puede ser un contexto en el que el HMB cobre especial interés, ya que durante una pérdida de peso también conviene prestar atención a la conservación de la masa muscular.
La prioridad debe seguir siendo mantener una alimentación adecuada y el estímulo de ejercicio que sea posible.
El HMB puede plantearse como una herramienta complementaria cuando el contexto lo justifique.
Cuidar el músculo también significa saber cuándo protegerlo
La masa muscular no depende únicamente de cuánto entrenamos o de cuánta proteína consumimos.
Existen momentos en los que mantenerla puede resultar más difícil: durante una lesión, un periodo de inmovilización, una recuperación, un proceso de pérdida de peso o determinadas etapas de la vida.
En estas situaciones, el HMB puede ser una herramienta de interés, pero no sustituye los pilares del cuidado muscular.
El entrenamiento de fuerza, una alimentación adecuada y una ingesta suficiente de proteína siguen siendo la base. La suplementación puede complementar esa estrategia cuando las circunstancias lo hacen necesario.
Porque cuidar el músculo no consiste únicamente en intentar ganar más.
También significa preservar el que ya tenemos cuando las circunstancias pueden dificultarlo.
Saber más para temer menos y elegir mejor.