Vitaminas D3 y K2

La vitamina D3, también conocida como colecalciferol, no es solo una vitamina, en realidad, se comporta como una hormona. Una vez activada en el cuerpo, regula múltiples funciones, entre ellas la absorción de calcio y el buen funcionamiento del sistema inmunológico. Por eso, mantener niveles adecuados es clave para la salud general. La vitamina K2 (especialmente en su forma MK-7) es menos conocida, pero igual de importante. Su función principal es activar proteínas que dirigen el calcio a donde debe estar (los huesos) y lo sacan de donde puede hacer daño (como las arterias).

Datos breves

  • La combinación de vitamina D3 y K2 ha demostrado en estudios clínicos que puede fortalecer los huesos, proteger el corazón, mejorar el metabolismo y apoyar la salud bucal.

Lo interesante es que ambas vitaminas trabajan juntas. Tomarlas por separado puede no ser suficiente: la D3 ayuda a absorber el calcio, pero sin suficiente K2, ese calcio puede acabar en los lugares equivocados.

  • Vitamina D3: mejora la absorción del calcio desde el intestino.
  • Vitamina K2: activa proteínas como la osteocalcina (lleva el calcio al hueso) y la proteína MGP (evita que el calcio se acumule en arterias).

Este trabajo en equipo apoya la salud ósea, cardiovascular y metabólica, previniendo tanto la osteoporosis como la calcificación de arterias.

¿Qué dice la ciencia?

La combinación D3 + K2 ha sido estudiada en distintos contextos. Aquí te resumimos los beneficios mejor comprobados.

Fortalece los huesos y previene fracturas

Uno de los beneficios mejor respaldados por la ciencia es el efecto de la vitamina D3 y K2 sobre los huesos. 

En un estudio con pacientes mayores operados de la columna por osteoporosis, se observó que quienes tomaron D3 junto con K2 y calcio durante seis meses lograron una mejor recuperación ósea y una mayor tasa de fusión del hueso que los que solo tomaron D3 y calcio.

Además, en mujeres posmenopáusicas, la combinación ayudó a mantener la densidad ósea del cuello femoral, que es una zona especialmente vulnerable a fracturas. Estos resultados coinciden con los de un metaanálisis que analizó datos de casi mil personas, concluyendo que el uso conjunto de estas vitaminas no solo mejora la calidad del hueso, sino que también reduce un marcador en sangre asociado a huesos más frágiles.

Ayuda a controlar el azúcar y mejora el metabolismo

La combinación de vitamina D3 y K2 también ha mostrado beneficios en personas con diabetes tipo 2. 

En un ensayo clínico, los participantes que tomaron ambas vitaminas durante tres meses lograron reducir los niveles de glucosa en sangre y mejorar la sensibilidad a la insulina, en comparación con quienes no recibieron el suplemento. Además, se observaron cambios positivos en la osteocalcina, una proteína que relaciona la salud ósea con el metabolismo.

Puede proteger tu corazón

Un ensayo clínico con más de 300 adultos mayores demostró que tomar vitamina D3 y K2 durante dos años ayudó a frenar la acumulación de calcio en las arterias del corazón, un factor de riesgo importante para enfermedades cardiovasculares. Además, el grupo que tomó el suplemento tuvo menos eventos cardíacos graves que el grupo placebo.

También se está estudiando su efecto en las arterias del cuello (carótidas), con resultados preliminares que apoyan esta función protectora.

Salud bucal y prevención de enfermedades de las encías

Aunque hay menos estudios en este ámbito, un ensayo clínico mostró que la combinación de D3 y K2 puede servir como complemento al tratamiento convencional de la periodontitis (una enfermedad crónica de las encías). Los pacientes que recibieron el suplemento junto con la limpieza dental profunda mostraron mejores resultados en la reducción de inflamación y mejoría general de la salud bucal.

¿Dónde se encuentran y cómo tomarlas?

  • Vitamina D3: la principal fuente es la luz del sol. También está en pescados grasos, yema de huevo, hígado y suplementos.
  • Vitamina K2: está en alimentos fermentados (como el natto, un alimento japonés), quesos curados, hígado y suplementos.

Conclusiones

La combinación de vitamina D3 y K2 ha demostrado en estudios clínicos que puede fortalecer los huesos, proteger el corazón, mejorar el metabolismo y apoyar la salud bucal. Estos beneficios no solo son teóricos, sino que están respaldados por investigaciones de alta calidad, con resultados consistentes y positivos.

Dicho esto, toda complementación debe hacerse bajo la supervisión de un profesional de salud, especialmente si tienes condiciones médicas o tomas medicamentos como anticoagulantes. Aunque ambas vitaminas son seguras en las dosis estudiadas, cada organismo es diferente y merece una evaluación individual.