

Ayuno intermitente: qué es y cuáles son sus beneficios
A la hora de alimentarse no hay ningún juicio que valga. Cada ser humano tiene sus circunstancias y metabolismos, y no hay que denostar ninguna rutina o práctica.
Precisamente, una de las que últimamente ha cobrado más protagonismo es la del ayuno intermitente. Pero lo cierto es que no es nada nuevo, al contrario, muchísimas culturas y religiones lo llevan practicando desde la antigüedad, como forma de purificación o preparación espiritual.
La vuelta a esta práctica surge por la necesidad de encontrar nuevas fórmulas para sentirnos mejor, o conseguir bajar de peso. Ahora bien, ¿qué es el ayuno intermitente? ¿cuáles son sus beneficios? ¿se recomienda para todo el mundo? te explicamos todas estas dudas a continuación.
¿Qué es el ayuno intermitente?
El ayuno intermitente es un patrón alimenticio que alterna, como su propio nombre indica, periodos de ayuno con periodos de alimentación. No es una dieta al uso.
Existen dos categorías principales de ayuno:
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Ayuno intermitente semanal (por ejemplo, 5 días de alimentación normal y 2 días de comidas con mucha restricción calórica).
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Alimentación restringida en el tiempo (por ejemplo, comer solo en ventanas de 8, 6 o 4 horas al día).
¿Cuáles son sus beneficios?
Entre los más destacados se encuentran:
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Que alarga la vida, pero esto tiene algunos matices. Sí funciona solo cuando hay restricción calórica. Porque lo que promueve esa longevidad es ingerir menos calorías de las que se gastan, no el ayuno intermitente en sí. Además, esa restricción calórica surge con ayuno o sin él.
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Que promueve la autofagia, el sistema de limpieza celular encargado de eliminar residuos y prevenir la inflamación. Y, de nuevo, solo funciona si se cumple con la restricción calórica.
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Que mejora la biogénesis mitocondrial. Esto también es cierto pero, de nuevo, sólo si existe un déficit calórico. Aumentar la cantidad y calidad de mitocondrias es clave para ralentizar el envejecimiento celular. Una mejoría clave para enfermedades metabólicas y alcanzar una mayor longevidad. (Un apunte: el ejercicio físico siempre será mucho mejor para esto que el ayuno).
¿Es el ayuno “mejor” que una dieta?
No, como hemos comentado arriba de estas líneas, los estudios demuestran que el ayuno intermitente no es “mejor” ni “peor” que seguir una dieta tradicional equilibrada a la hora de perder grasa, regular nuestros niveles de colesterol o tensión arterial o mejorar la respuesta a la insulina.
Lo verdaderamente efectivo es seguir una alimentación saludable, basada principalmente en proteínas, frutas, verduras y fibra. Y, si se busca mejorar la salud metabólica o perder peso, seguir una restricción calórica.
¿Cuándo tiene sentido practicarlo?
Cuando se dan esta serie de circunstancias:
En personas a las que:
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Les resulte cómodo y les encaje en su estilo de vida.
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No tengan trastornos de conducta alimentaria.
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No presenten riesgos de desnutrición o pérdida de masa muscular.
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También puede resultar beneficioso en personas con: síndrome del intestino irritable, sobrecrecimiento bacteriano o estreñimiento crónico (al favorecer el funcionamiento del complejo motor migratorio, que limpia el intestino entre comidas).
O en situaciones en las que:
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Se garantice un aporte equilibrado de nutrientes.
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La alimentación se lleve a cabo con comida real.
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Se eviten alimentos muy ricos en azúcares, grasas saturadas o harinas refinadas.
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Se complemente con la práctica deportiva.
¿Y cuándo no tiene sentido o no está recomendado?
En personas:
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Mayores de 70 años, porque implica un riesgo de pérdida muscular.
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En niños menores de 12 años.
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En mujeres embarazadas o lactantes.
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En personas con un IMC muy bajo.
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En personas que padezcan o hayan padecido con anterioridad TCA (trastornos de conducta alimentaria).
Si te interesa ampliar más tus conocimientos en relación a este tema, te dejamos este capítulo de “Tus Amigas Las Hormonas” donde la Dra. Médico-Científica Isabel Viña lo explica con claridad.